Unos de las principales patologías del hormigón armado en cornisas, cantos de forjados y voladizos, es a causa de la carbonatación, ataques por cloruros o escorrentías de agua. Una vez que el dióxido de carbono de la atmósfera logra entrar en el hormigón a través de los poros, e interviene alguna molécula de agua (ya sea de humedad relativa del ambiente o presencia de agua directa) y todos los hidróxidos han sido carbonatados, se  produce un descenso de pH provocando la desprotección del acero.

El pH del hormigón debe encontrarse entre 12’5 y 13’5 para proteger y pasivizar correctamente las armaduras de su interior (disponiendo también, de un adecuado recubrimiento). Asimismo, debemos saber que el hormigón es un material de naturaleza porosa, en cuya red de poros se encuentran disueltos hidróxidos de calcio, de sodio y de potasio.

ETAPAS DE LA CARBONATACIÓN

etapa1
etapa2
etapa3
etapa4

En la imagen se ve que la zona coloreada es el hormigón sano Ph > 9

Test de fenolftaleína:

La fenolftaleína no es más que un compuesto químico orgánico indicador del pH existente en un elemento. Este test consiste en rociar el elemento en cuestión con dicho compuesto. Si el pH del elemento objeto de ensayo es superior a 9, la zona rociada toma un color rosado, mientras que si es menor se queda igual que estaba. Zona coloreada hormigón sano.

FASES DE LA REHABILITACIÓN

1 INSPECCIÓN Y DIAGNOSTICO PRINCIPAL
Antes de cualquier intervención ha de realizarse un diagnóstico, que consiste en analizar el estado actual de la estructura, previa inspección, toma de datos y análisis de los mismos. Son inspecciones completas de la obra, en las que se revisan visualmente los elementos. En caso de la existencia de daños, debe determinarse la naturaleza, alcance y causa más probable de los mismos. Pueden ser necesarios medios auxiliares de acceso especiales (escaleras, plataformas, camiones de inspección etc.).

Se debe llevar un registro de la evolución de las patologías, por lo que las inspecciones deben realizarse de forma sistemática y ordenada durante toda la vida de la estructura. Se recomienda un intervalo de 5 años entre inspecciones.

 

inspeccion

diagnostico
2 OPERACIONES PREVIAS

Al analizar las patologías observadas durante la fase de proyecto es necesario diferenciar si los daños son o no estructurales.

Será necesario comprobar la capacidad resistente residual del elemento a reparar.

Se debe preparar la superficie de contacto para las próximas operaciones de rehabilitación de hormigón ya que, de no ser así, se puede desvirtuar la calidad tanto de los materiales como de la ejecución posterior.

 

3 PREPARACIÓN DE LA SUPERFICIE

La elección del proceso de protección dependerá del estado del elemento. Se ha de tener en cuenta también el material elegido para la reparación, el grado de rugosidad necesario, la posibilidad o no de crear polvo, la accesibilidad de medios mecánicos o manuales. Entre los métodos a aplicar existen los siguientes:

– Picado mecánico.

– Chorreado de silicato de aluminio /arena de sílice.

– Picado mediante hidro-demolición.

 

4 LIMPIEZA DE LA ARMADURA

Las armaduras se limpiarán mediante medios mecánicos o manuales hasta la eliminación total del óxido.

En función del grado de oxidación y de la extensión variará la forma de realizar la limpieza. Si la corrosión presenta una pérdida de sección significativa se deberá proceder al solape de armaduras con una unión por solape simple o doble, unión por empalme con barras o con empalme angular o bien por soldadura a tope en “V” o en “K”.

 

5 PROTECCIÓN DE LA ARMADURA

La realcalinización electroquímica, por difusión del hormigón carbonatado, y la extracción electroquímica de cloruros son técnicas recogidas por la norma UNE EN- 1504, bajo el principio 7, de restauración de la pasividad para el control de la corrosión de las armaduras.

Estas técnicas permiten recuperar la protección de las armaduras de las estructuras de hormigón armado, situándolas en un entorno protegido (zona de pasivación), que permite impedir el inicio del proceso de corrosión de la armadura, detenerlo si se inició, asegurando la vida útil proyectada de la estructura o ampliarla.

 

6 RECOMPOSICIÓN CON LOS MORTEROS NECESARIOS

Impregnación.

La impregnación es un tratamiento que se ejecuta con la aplicación de productos líquidos que se aplican superficialmente sobre el hormigón con la finalidad de reducir la porosidad superficial y reforzar la resistencia de la capa más superficial. Esta fina película es la que impide la entrada de agresivos dentro de la estructura tratada.

Impregnación hidrófoba.

La impregnación hidrófoba es un tratamiento que también se ejecuta mediante la aplicación de productos líquidos que se aplican superficialmente sobre el hormigón. Sin embargo, las impregnaciones hidrófobas no rellenan porosidad sino que generan una superficie repelente al agua que reduce su tensión superficial, previniendo que el agua circule a través de los poros, pero permitiendo la difusión del vapor de agua.

Revestimiento.

Con la aplicación de revestimientos se consigue una capa protectora, continua y uniforme de espesor relevante (de 0,1 a hasta 5 mm) dispuesta sobre la superficie de hormigón, creando una barrera física impermeable al agua y otros agresivos químicos.

 

7 MATENIMIENTO (CONSERVACIÓN Y PREVENCIÓN)

Dependiendo de su edad, entorno ambiental y exposición a dicho entorno, cualquier elemento de hormigón armado requerirá antes o después operaciones de mantenimiento. Este mantenimiento tiene como objeto, alargar la vida útil del elemento, garantizar la seguridad del sistema estructural al que pertenecen, y minimizar costes futuros de reparación.

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